En Mallplaza el actuar íntegro es lo más importante, entre los colaboradores, proveedores y todos los que tengan relación con la Compañía. Por lo anterior, hemos lanzado un nuevo Código de Integridad que detalla qué hacer en situaciones complejas, a quién acudir, con quién hablar y los diferentes canales que existen para hacerlo.
Además, instauramos un Canal de Integridad que es confidencial y anónimo, para hacer consultas e informar situaciones que vayan en contra de las normas y del bienestar interno. También contamos con Consejeros de Integridad que estarán encargados de apoyar y orientar a quien lo necesite. Estos últimos son:
- Alfonso Adrover, Subgerencia de Mallplaza Norte
- Francisca Monteverde, Gerencia Asuntos Corporativos
- Renata Jasmamie, Fiscalía
- Catalina Covarrubias, Gerencia Regional de Personas
- Benito Quezada, Subgerencia de Abastecimiento
- Jorge Valdés, Gerencia de Proyectos Estratégicos
- Raimundo Figueroa, Fiscalía
- Felipe Peña, Gerencia Comercial de Entretención
Cada uno de los Consejeros fue elegido por la Compañía para que sea la cara visible y un canal personalizado para los colaboradores. Catalina Covarrubias cree que formar parte de este grupo de personas es un honor y que tienen una importante tarea por delante. “El Consejero tiene que explicar y canalizar de forma confidencial las denuncias y consultas de los colaboradores”, explica. Para ella, la creación de este cargo es una de las novedades más destacables, “ya que, de alguna manera humanizamos el proceso de denuncias y consultas, y empatizamos con las personas afectadas”, agrega.
Benito Quezada cree que el papel del Consejero es “una tremenda responsabilidad con la Compañía y con los compañeros de trabajo de Mallplaza Chile. Lo digo en el sentido de que debo dar la confianza necesaria para que cualquier colaborador se acerque y me pida orientación de cómo canalizar una consulta o denuncia por algún hecho que le afecte y mantener la confidencialidad”. Además, destaco la redacción del código, ya que menciona varios ejemplos de situaciones prácticas y referenciales que podrían suceder en cualquier parte y eso lo hace más entendible y reconocible”.
Por su parte, Alfonso Adrover considera que este nombramiento trae consigo una gran responsabilidad. Para él, todos los colaboradores de Mallplaza deben seguir el Código de Integridad al pie de la letra, ya que así uno puede “demostrar su compromiso con la Compañía, la transparencia y honestidad que muestras frente a los colaboradores, proveedores y la comunidad, lo que se traduce en una relación óptima de respeto y honestidad”.
Este nuevo código se realizó en conjunto con las Empresas Falabella, haciendo que ambas grandes entidades trabajen para lograr un mismo fin y un comportamiento íntegro alineado. “Me parece excelente que estemos todos alineados. Esto demuestra que pertenecemos a una Compañía sólida, con valores y honestidad frente a la comunidad”, destaca Alfonso Adrover.
En este documento existe un Decálogo donde se destaca lo siguiente:
- Actuar honesta e íntegramente.
- Tener excelencia en la atención.
- Trabajar en equipo.
- Rechazar conductas de acoso sexual, laboral o actos discriminatorios.
- Fomentar la innovación y creatividad.
- Tener relaciones transparentes con los proveedores.
- Promover políticas que fortalezcan el crecimiento.
- Actuar de manera justa, honesta y transparente.
- Cuidar la información de la Compañía
- Mantener Buenas relaciones.
Raimundo Figueroa, destaca del Decálogo que “es una forma clara y resumida de poder orientar nuestro comportamiento. La parte que más me gusta es “Liderar con el ejemplo”, porque creo que las convicciones no solo tenemos que manifestarlas en instrumentos, sino que nos invitan a la acción para ser éticos, no sólo en nuestros trabajos, sino en la vida”.
Además, espera que el Código de Integridad sea una herramienta importante de las políticas de la Compañía y que contribuya como norma de autorregulación. “Es muy importante destacar que se han tomado todas las medidas necesarias para que nosotros, como colaboradores, nos atrevamos a realizar las consultas o denuncias con reglas claras, teniendo una política sin represalias en contra de quienes denuncien y además existiendo la posibilidad de realizar las denuncias de manera anónima”, concluye Raimundo Figueroa.